Archive for October 2006

Thoughts on the Jim Webb Book Scandal

October 30, 2006

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In a surprise turn of events, many Evangelical Christians are saying they won’t vote for God in the upcoming Congressional election after revelations that his most popular book contains several instances of rape, incest, adultery, fratricide, patricide, and genocide, many of them committed by the protagonists. “I think this reflects very poorly on God’s character, and we just can’t trust Him with something as important as our federal government,” remarked Jim Johnsterson, father of four. “Seriously, what kind of pervert would write something like that?”

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Inmigración y aculturación

October 25, 2006

Cuando un grupo o una persona se enfrentan con una cultura extraña por un periodo extendido, es inevitable que la cultura del grupo o las ideas de la persona cambiarán por la nueva información que ha asimilado.  Esto es “la aculturación.”  La inmigración es el ingreso de extranjeros para vivir en un nuevo país.  Porque un país es un grupo de personas unidas permanentemente, es obvio que cada grupo, y pues cada país, tendrá su propia cultura.  Pues cada inmigrante causa un choque de las culturas, y el intercambio entre el inmigrante y su nuevo país impulsará la aculturación para los dos.  El artículo “Cinco ideas falsas sobre la inmigración en España,” escrito por Sami Naïr y publicado en El País el 16 de mayo de 2002, explora este fenómeno en este país ibérico y concluye que no debe preocuparse los españoles con la aculturación de su oleada de nuevos ciudadanos.

El cuarto punto del artículo trata las razones económicas para inmigrantes ir a España.  Todo el mundo sabe que muchísimos inmigrantes de países pobres emigran a países ricos para encontrar trabajo que paga mejor, pero Naïr reclama que es la economía sumergida[1] que los llaman a inmigrar.  Cita una estadística que dos terceros de los inmigrantes en España trabajan en este sector informal[2].  Por las regulaciones bizantinas de propiedad, negocio, y trabajo común en ambos el “tercer mundo” y Europa, muchas veces no vale la pena para empezar un negocio y entrar el mercado formal.  Por contrario, un país tan grande y rico como España puede sostener un sector informal vibrante, donde es muy fácil para encontrar cualquier trabajo, sea vender baratijas o ser criado.

Desafortunadamente, los españoles en el sector formal consideran este mercado “sucio” y “negro,” pues tienen perjuicio para sus miembros, que mayoritariamente son inmigrantes aprovechando sus únicas oportunidades.  El sector informal, conjunto con la inmigración sin papeles, crea la impresión que todos los inmigrantes viven fuera de la ley y aprovechan de los trabajadores legales.  Pues Naïr sugiere que el gobierno busca eliminar el sector informal para proteger el derecho de gentes, o la ley, para eliminar las ventajas injustas de la economía sumergida, y para mejorar la imagen de los inmigrantes.

Para los inmigrantes, parte de la aculturación es ajustarse a la economía española para hacer la vida.  Sea en el sector formal o el sector informal, es trabajo, y los inmigrantes necesitan adoptarse los ritmos y las costumbres de los negocios españoles.  Quizás tuvieran ideas más románticas de cómo serían sus trabajos en España, pero tuvieran que cambiarlos en frente a la realidad.  Es posible además que porque muchos de los inmigrantes han pasado todas sus vidas en países donde la economía sumergida es omnipresente, tienen diferentes ideas que los españoles sobre qué es un trabajo admisible.

Las ideas que los españoles han creado de los inmigrantes son ejemplos de la aculturación, también, pero de una manera indirecta.  Salen mayoritariamente de dos fuentes: de los encuentros en la calle con los vendedores informales y de la media[3].  Cada semana hay videos de la oleada de barcos desde África que llegan en las Canarias y Andalucía.  Pues crean sus opiniones de este pueblo sin hablar con el pueblo.  Su aculturación es aprender que la cultura de los inmigrantes es una cultura desesperada y sin ley, pues la necesidad para reformar la economía sumergida.

El quinto punto del artículo trata con la aculturación en una manera más directa.  El mito que él lucha es que “la inmigración ‘amenaza’ con alterar la identidad de España.”  Este mito reconoce que la aculturación no es solamente desde la sociedad hasta el inmigrante; corre en la otra dirección también.  Si las tendencias demográficas en España consiguen, los inmigrantes del primero o segundo generación superarán a los españoles “tradicionales” dentro de este siglo.  Mientras surgen estos inmigrantes, sus culturas nativas surgirán también, y la cultura española diminuirá[4].  Estos pensadores tienen miedo que si haya demasiados inmigrantes, no tendrían que hacer la aculturación.

Naïr admite que es legítimo para una sociedad defender su identidad, pero niega que haya una identidad fijada ni de España ni de ningún país.  Un país que buscara cerrar sus puertas a las influencias extranjeras sufriría conflictos internos[5] o perdería su relación con la realidad y diminuirá[6].  Todas las culturas han sufrido la aculturación por sus historias.

El autor cree que todos los grupos de inmigrantes van a alcanzar la aculturación a España.  Según él, la sociedad a dónde va un inmigrante siempre es más fuerte y estructurada que él, pues él tendrá que adaptarse en torno a ella desde el momento que empieza a aprender su idioma.  Sin tener en cuenta si el país reagrupa a los inmigrantes por sus orígenes, como los EEUU, o somete el origen a la sociedad, como los países europeos continentales, los inmigrantes se adaptarán a su nuevo hogar después de bastantes dificultades y generaciones.  En el tiempo intermédiate, el país anfitrión tiene que respetar los derechos y las singularidades de los inmigrantes y enseñarlos sus obligaciones sociales, por los africanos tanto por los latinoamericanos.

Concluye el artículo con un aviso no hacer a los inmigrantes chivos expiatorios.  El chivo expiatorio recibe la culpa para todos los pecados de la sociedad; los inmigrantes de la misma manera reciben la crítica por todas maneras de problemas, incluido los bajos salarios, el sector informal, el descenso de la cultura española, y su falta de aculturación rápida a España.  Implica el autor que si los españoles culparan a los inmigrantes para no hacer la aculturación, ellos se sentirían aislados y no querrán hacer la aculturación.  La agitación de los españoles alcanza la razón de su agitación; es un “círculo perverso.”  En vez de culpar a los inmigrantes, deben los españoles abordar las razones reales por problemas sociales.

En resumen, Sami Naïr opine que la aculturación de los inmigrantes a España no vaya a ser problemático.  Asume que la sociedad española tenga la estabilidad para adaptarse y asimilar a estos nuevos ciudadanos sin caerse en caos.  Si España aplique sus propias leyes, resuelva sus problemas sociales pendientes, e informe a los inmigrantes de sus nuevas responsabilidades a la sociedad, esta “invasión” de inmigrantes sólo será un detalle histórico.


[1] La economía sumergida y el sector informal son sinónimos.  Se refiere, en corto, a la economía que el gobierno no reconoce.  Estos trabajadores no pagan impuestos de sus salarios hacia el Seguro Social; no están sujetado a la regulación; y no aparecen en las figuras del PIB.

[2] Irónicamente, si es verdad, debilitaría el argumento que los inmigrantes salvan el Seguro Social de la quiebra.

[3] Noto que he adquirido esta imagen también – hace dos parágrafos di “vender baratijas” y “ser criado” como ejemplos de los trabajos de los inmigrantes en el sector informal.

[4] Un análogo es la colonización de los siglos XVI-XIX, en que las culturas de los colonizadores suprimieron las culturas nativas de América y África.

[5] Análogo: la lucha clandestina de Franco contra Cataluña y País Vasco que exacerbó la situación actual.

[6] Análogo: España tras la Contrarreformación en los siglos XVII-XX.

El gobierno “perfecto” es el gobierno menos mal

October 24, 2006

Platón dijo que el estado perfecto seguiría, en una escala grande, los mismos principios éticos que seguiría un hombre perfecto.  El uno es el análogo del otro.  Pues el filósofo construyó una republica que asegurara que la gente viviría en una manera fiel a los principios morales de Platón, desde las estructuras de sus familias hasta los tipos de música que les gustaron.

También dijo el filósofo que la sociedad feliz y tranquila probablemente sería imposible para establecer.  ¡Qué verdad es!  Un intento a imponer mis creencias morales en la gente ya ha fracasado en este sigo.  Fue el franquismo, que buscó imponer el catolicismo conservador a los españoles.  Se negó Franco la importancia de la conciencia individual, y sus súbditos siguieron la fe por mandato, sin creyendo.  Pues cuando Franco murió, la gente se quitó de la iglesia y se cayó en el libertinaje y el ateísmo, probablemente más fuerte que haría sin Franco.  La reputación de la iglesia en España todavía es dañada hoy.

Pues, tengo que regresar al modelo dualista de Santo Agustín: hay una Ciudad de Dios, la comunidad de creyentes aquí, en el purgatorio, y en el cielo, y una Ciudad de Humano, que es la comunidad de todos los hombres en este mundo.  Podemos vivir en las dos pero no podemos combinarlas.  Cada persona aquí tiene el derecho seguir lo que manda su propia conciencia.  Una inspiración para mí es el Santo Rey Fernando III, quien reconquistó Córdoba y Sevilla para el cristianismo pero toleró a los musulmanes y los judíos, y además invitó a la gente de Yahvé a España.  Por contrario, los Reyes Católicos, famosos para sus expulsiones e Inquisiciones, no son canonizados.

Es más, veo una versión secular de la Santa Inquisición en las leyes de los gobiernos occidentales hoy.  Imponen sus creencias personales, especialmente sobre la salud y el Seguro Social, en toda la gente.  No sea justa violar los derechos de unos para hacer algo que no haga daña a otros, aunque favorezca la ley una mayoría de la gente.  Un ejemplo es la ley contra modelas delgadas en Madrid.  Otro es un nuevo propuesto en la Ciudad de Nueva York a prohibir algunos tipos de aceite de cocina porque contienen “demasiada grasa,” aunque los adultos eligen lo que quiere comer y siempre puede pedir a los restaurantes qué está dentro de su comida.  Si es aprobado, esta ley creará caos para todos los cocineros de la ciudad.  Y no debemos olvidar que es ilegal para evitar los impuestos.  Pues, cada individuo es obligado contribuir de su propio dinero para cada proyecta del estado, si las apoya o no.  Parece que los estados toman esta situación ligerísimamente por sus afanes para gastar dinero.  Aunque el seguro social sea para proteger la gente pobre, es caridad obligatoria que no sería extraña en teocracias.

Por lo tanto, veo el estado perfecto como el estado menos mal.  El papel principal de mi estado sería la protección de los derechos de mi gente a la vida, la libertad, y la propiedad, por leyes, policía, y el ejército.  Dividiría el gobierno en tres partes – nacional, estatal, y local – como en los Estados Unidos o España.  Para el sistema, tendremos una república con ramas ejecutivas, legislativas, y judiciales en cada nivel.  Aunque tenga el riesgo de un demagogo, es la mejor manera que tenemos para la gente defender sus propios derechos.  Para impuestos, un bajo porcentaje fijado de los ingresos de cada persona y de cada corporación debe bastar.  Justifico estos impuestos porque defienden los derechos fundamentales del pagador y de sus vecinos, también.  La constitución nacional tendrá las reglas prohibiendo la participación del gobierno en cosas como el bienestar, las leyes contra la libertad, y las regulaciones de los negocios.

El papel del gobierno nacional sería la defensa nacional, las relaciones internacionales, la protección de la frontera, y las leyes interestatales.  Abogo por un ejército fuerte porque usualmente es la única manera para parar a tiranos, como aprendimos en el siglo XX.  En la diplomacia, tenemos que buscar lo mejor para nuestra propia interés pero también debemos defender los derechos de la gente en los otros países a lo alto que podemos.  En el comercio mundial, obviamente favorezco el mercado libre.

La responsabilidad del gobierno estatal sería la creación y el juicio de las leyes criminales.  Estoy en contra de las regulaciones de negocios porque los castigan a los empresarios antes de que hayan hecho un actual crimen, pero si se rompe la ley por seguro, favorezco sanciones fuertes y tiempo en la cárcel.

La ciudad tendrá policía para esforzar las leyes y sus cortes será el foro para resolver debates de derecho de propiedad entre ciudadanos.  Soy neutral en el derecho de la ciudad para dividir su tierra en zonas porque esta ha abusada muchas ciudades.  También la ciudad debe procesar el abandono de los niños y de los viejos, que estarán considerados las responsabilidades de los adultos sanos.

He devuelto mucha libertad al pueblo, pero lo he devuelto mucha responsabilidad, también.  Sin la “bala mágica” de la intervención del gobierno, las caridades privadas y las iglesias tendrán que cuidar para los desafortunados de nuestra sociedad.  Porque mi gobierno es limitadísimo, el pueblo tendrá la habilidad fiscal para hacer todo que el gobierno hace ahora, y más, porque las caridades privadas son mucho más eficientes que las burocracias.  Es más una cuestión de deseo.  ¿Escucharía el pueblo las gritas de los huérfanos y los enfermos?  Creo que el pueblo son naturalmente generosos (pues nuestro sistema de regalos estatales hoy), pues sí.  Por ejemplo, los estadounidenses contribuyeron cientos de millones de dólares a los desafortunados cuando una huracán destruyó la ciudad de New Orleáns aunque el gobierno prometiera millones de dólares de apoyo también.  Algunas personas serán olvidadas, pero esto ocurre hoy, también.  Además, creo que sin el seguro social, el pueblo cambiaría su conducta.  Ahora en New Orleáns, tenemos mucha gente que no trabajan y no buscan trabajo porque saben que van a recibir apoyo del gobierno cada año.

Los jueces de mi estado también tendría que cuidar para <spillover damage>, o actos que una persona o un negocio hace en su propiedad que hace daño a toda la comunidad, como polución.  Con un buen entendimiento del derecho de propiedad, pienso que podemos resolver esto.

¿Quién cuida para la educación científica y también moral de los niños?  Pongo la responsabilidad en los padres y en las caridades privadas como iglesias.  No estoy opuesto al sistema de la educación pública, y por conveniencia quizás que lo tuviéramos como la responsabilidad de cada ciudad, pero en Estados Unidos, parece que en los lugares en que es necesario, es incapaz, y también tiene los vicios de todas las burocracias.

Creo en una sociedad vibrante, pero también uno que opera afuera el estado, organizado informalmente.  No comprometo que mi gobierno salvaría el mundo, sólo que no daría a los individuos el poder para hacerlo.  No comprometo que mi gobierno haría personas buenas, sólo que respetaría las conciencias de todas y las protegerían de los criminales.  Entiendo que mi estado no es muy diferente de lo que tenemos ahora, y ¿por qué no?  La vida actual es mejor que nunca.  Pero podemos tener algo mejor si dejamos nuestras cadenas innecesarias.